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Mayo 15, 2005
Con un negro
Por fin lo conseguí, aquella noche después de estar de fiesta conseguí pillar a aquel pedazo de negro que era el protagonista de mis fantasías desde el día que lo conocí.
Nunca pude imaginar que mi primera vez iba a ser así y mucho menos que iba a ser con él, desde el día que lo conocí y nos liamos por primera vez, él era mi fantasía, nunca se me ocurrió la idea de perder la virginidad con él, pero así fue y sinceramente fue maravilloso, nunca podré olvidarlo. Siempre recordare como después de habernos liado la primera vez estaba con las tonterías, que si te beso, que si te toco el culo y esas cosas, hasta que por fin aquella fría noche mi sueño se hizo realidad acostarme con él. Aquel sábado se presentaba como un sábado normal, aunque no se porque yo tenia un presentimiento (y de los buenos) después del magreo y del calentón que nos dimos el fin de semana anterior (sin que pasara nada, porque ni si quiera nos liamos) yo sabia que algo iba a pasar. Salimos como un sábado normal, llegamos al pub donde solemos ir siempre y empezamos a beber, empezamos con los chupitos los cubalibres y la verdad es que yo iba mas que contenta y el también había bebido demasiado, pero eso no fue problema, es mas creo que gracias a eso se lanzo (porque el es algo tímido) y se atrevió a invitarme a su casa, eso sucedió cuando después de cerrar el pub decidimos un grupo de amigos ir a una discoteca, estábamos en la puerta a ver si entrábamos o no porque había mucha cola cuando me cogió de la cintura, me llevo a un sitio mas apartado y me dijo si quería irme a su casa, yo muy tranquila y como si eso fuera lo mas normal del mundo le dije que si, nos montamos en el coche y nos fuimos. No vivía muy lejos de allí, pero la verdad es que el camino se me hizo eterno, porque sabia lo que iba a pasar y tenia muchas ganas de que sucediera, él fue todo el camino mirándome, aunque creo que lo que miraba mas bien era mi escote.
Cuando llegamos a su casa nos bajamos del coche y él me cogió de la cintura y empezó a besarme de una forma muy dulce pero a la vez muy pasional, los dos sabíamos perfectamente lo que iba a pasar esa noche y los dos teníamos muchas ganas ya que llevábamos casi 6 meses buscando el momento adecuado para quedarnos a solas. Subimos y él me abrió la puerta, yo entre como sí estuviera en mi casa (aunque allí no había estado nunca) entre al salón, me quite el abrigo y las botas. El se fue a la habitación y cuando volvió lo hizo solamente son sus boxers, cuando lo vi me iba a dar algo, desnudo ganaba mucho mas que vestido, en ese momento empecé a ponerme nerviosa, pero se me paso de momento en cuanto me cogió, me beso y me llevo a la habitación, me tumbo en la cama y empezamos a besarnos, el comenzó a desabrocharme los pantalones y a meter su mano dentro de mi tanga, yo empecé a notar como me mojaba y como el estaba también cada vez mas excitado, tardo muy poco en quitarme la ropa que llevaba de cintura para abajo, yo termine de desnudarlo, me puso encima de él y me desabrocho el sujetador y me lo quito con la camiseta. Después empecé a besarle el cuello y a bajar despacito con mi lengua, mientras que bajaba mi cuerpo podía notarla grande y dura rozando mi cuerpo y aquello me daba mucho morbo, empecé a comérsela despacito, jugando con el piercing de mi lengua en ella mientras que él me masturbaba, en ese momento me dio la vuelta, se puso encima de mí y empezó a metérmela primero despacito, como tanteando el terreno, metió solo la punta y después de un solo golpe me penetró, fue maravillosa esa sensación, al sentirlo dentro de mi, como se movía dentro y fuera, yo empecé a gemir, nuestras respiraciones eran cada vez mas fuertes y el me daba mas y mas fuerte mientras que pasaba su lengua por mi cuello y por mis pechos, yo estaba muy tranquila, disfrutando al máximo, estaba muy feliz porque todas las chicas que conocía me habían dicho que la primera vez dolía mucho y a mi no me había dolido nada.
Aquella noche fue maravillosa estuvimos haciéndolo casi 5 horas, yo estaba excitadísima y el también, se le notaba porque no se le bajo en toda la noche, sentí cosas que nunca antes había sentido, nunca olvidare esa primera vez corriéndonos los dos a la vez y notando como se corría dentro de mí mientras que me mordía la oreja y el cuello y mientras que yo no dejaba de gemir a su oído. ¿Quién me iba a decir a mí que iba a perder la virginidad con un negro?. Desde hacia tiempo mi fantasía era hacerlo con un negro y se cumplió, además de cumplirla la perdí con él. Esa noche dormí con él y tengo que decir que nunca me arrepentiré de lo que paso aquella noche, fue lo más maravilloso que me ha pasado nunca, es cierto eso que dicen, lo bueno se hace esperar y mereció la pena esperar, esos 5 polvos maravillosos merecieron la pena. Sé que tampoco mi historia puede parecer muy interesante pero yo cada vez que lo recuerdo se me pone el vello de punta y mojo mis braguitas, llevan razón cuando dicen que la primera vez nunca se olvida. Hola, me llamo Claudia y esta es la historia de mi primer polvo, un polvo por sorpresa, que sucedió, en la misma ciudad donde nací y vivo, Tarragona. Yo tenía 18 años y vivía con mis tíos y su hijo, un año mayor que yo. Un día, al volver del instituto, me fui a mi habitación a descansar y ya me estaba durmiendo cuando oí unos ruidos procedentes de la habitación de mis tíos. Al acercarme para ver que sucedía, ya que yo suponía que yo estaba sola, observé a través de la puerta como mi tío estaba follando a mi tía en el suelo.
Al oír esto, solo atiné a abrazarlo, acariciarlo y lo estuve consolando por espacio de unos quince minutos hasta que se calmó y le dije que no era gay ni nada, simplemente que esto sucede a todos los hombres a veces. No volvimos a hablar del temas hasta unos días después, en una fiesta familiar, donde fui con mi primo y sus padres. En la reunión empezaron a tomar bastante licor, inclusive se propuso una competencia en quien toma más siendo el ganador de la misma mi tío pero que al cabo de un cuarto de hora empezó a balbucear, a perder el equilibrio. Obviamente estaba completamente ebrio. Esto molestó a mi tía quien decidió regresar a casa de inmediato. Así lo hicimos. Yo llevaba el coche, mi primo se sentó a mi lado y los tíos en el asiento posterior. Por el camino observé como mi tío empezaba a acariciar lentamente las rodillas de su mujer, luego subió por el muslo con la yema de los dedos y cerraba la mano con fuerza haciendo saltar a mi tía. Miré a mi primo el cual presentaba un aspecto triste, con la mirada en el suelo como si estuviera completamente solo en el mundo. Logramos bajar a mi tío y lo llevamos entre los dos. Mi tío iba al medio, pesaba bastante y se inclinaba hacia mi lado. En un momento dado, rozó su mano izquierda sobre mi pecho y esto me confundió, me sentí incomoda y culpable pero mucho más cuando noté que lo hacía a propósito. Pero me asusté más porque me excitaba, me calentaba y mi cuerpo empezó a temblar.
Escrito por: Bella | 02:12 PM | Comments (0)
Mayo 01, 2005
Como perdí mi virginidad
Tengo 19 años, soy una joven alta, guapa, delgada de grandes ojos verdes. Soy de tez blanca como la leche y de excelentes proporciones. Lo que voy a contarles es como perdí mi virginidad. Cuando esto sucedió yo tenia 18 años.
Estudiaba la carrera de Administración de Empresas y tenia unos excelentes compañeros de clase. En esta etapa de mi vida yo era la única virgen de mi grupo de amigas y no obstante eso no me hizo querer perderla rápido y con quien fuera. Era el mes de julio, y como siempre la presión de los exámenes semestrales se venia haciendo presente cada día. Unos meses antes había empezado una excelente amistad (que aun mantengo) con un compañero del salón de nombre Javier. La mayoría de nuestras charlas eran por messenger y por radio por lo que durábamos horas y horas charlando; sin querer cada día se tornaron mas subidas de tono. Llego un momento en que él propuso reunirnos para hacer de lo que platicábamos. Ese día hablamos por el radio temprano para ultimar detalles. Yo salí de mi casa con pretexto de reunirme con una amiga en el cine, a las 6 llegue a su oficina. Yo llevaba puesta una blusa rosa de botones y una faldita de jeans con su tanguita rosa. El salió a recibirme y se subió a mi coche, platicamos aproximadamente 15 minutos dentro y yo seguía nerviosa, traía puesta la ropa de la mañana, jeans y suéter rojo, que le sientan muy bien, aunque se rasuro cosa que no me gusta en un hombre. Por fin entramos a su oficina. Era un lugar frió con un sillón negro de piel y un mostrador. Yo me senté en la silla de detrás del mostrador y nos quedamos una hora platicando de cosas que no venían al caso. Cuando yo pensaba salir de ahí porque no pasaba nada y llegue a la conclusión de que no quería que pasara nada, Javier me sorprendió con tremendo beso que me dejo viendo estrellitas.
Tengo que reconocer que besa riquísimo, y sus besos descargaban tanta pasión, que no pude evitar fundirme inmediatamente, juraría que vino mi primera corrida. Comenzamos a besarnos, y entre más profundos eran nuestros besos, mas me mojaba, él comenzó a acariciarme las piernas y el sentir como se acercaba a mi conchita me tenia a mil. Mientras seguía sentada él me tocaba mi conchita, primero con un dedo y acariciaba mi clítoris con tal intensidad que no pude evitar dejar escapar un gemido de aceptación y de placer, parece que esto lo excito mas por que a cada gemido mío él mas aumentaba la velocidad, hasta que yo deje de respirar y vino mi primera corrida. Fue una sensación diferente a todo, pero muy parecida a una montaña rusa. El continuaba besándome y no dejaba de tocarme, sus manos estaban en una sola parte y a la vez en todos lados. Me desabotono la blusa y desabrocho el sujetador. La forma en que besaba y lamía mis pezones me hacían estremecer, no quería que acabara. Pero he de confesar que lo que más me gusto era como besaba. Continuo prestándole atención a mis tetas, estas a cada roce se ponían mas redonditas y los pezones muy bien paraditos. Yo no sabia que hacer pero instintivamente puse mi mano en su verga, el sentir ese bulto moviéndose me hizo que me volviera a correr. Lo masajee con movimientos primero lentos y luego rápidos a lo que el respondía con un beso de mayor duración. A quien haya experimentado hacer el amor sin dejar de besarse, encontrara que es una de las experiencias más gratificantes. Con una mano me tocaba las tetas y con la otra mi conchita. Era tan deliciosa la sensación de su mano sobre mi conchita que todo se me olvido en un momento, me introdujo un dedo y después dos, a pesar de que era virgen no me dolía nada y sentía de lo más rico. En eso él me dijo: "Ven" y me senté en el mostrador, me quito mis braguitas y me subió la falda completamente, continuamos besándonos, yo me sentía como borracha, ida... me recargue y comenzó a descender por mi cuello, luego bajo a mis pezones prestándole particular atención a cada uno, continuo bajando y me dio mi primer sexo oral, que también fue buenísimo.
Se detuvo súbitamente y se levanto y me dio un beso, se desabrocho los pantalones, se bajo los boxers y me sorprendí cuando lo vi. Tenia una verga hermosa, limpia, me dieron tantas ganas de mamarla que así lo hice, aunque era inexperta por la forma en que el gemía sentí que era la forma correcta, cuando tenia la verga durísima, me retiro y coloco su preservativo, yo ya sabia lo que venia a continuación, por lo que el simple hecho de ver como se lo colocaba, me dieron tantas ganas de tenerlo dentro. Me volvió a dar un beso y me dijo: "Recárgate, así..." continuamos besándonos, y empecé a sentir que algo se introducía lentamente en mi. Mi humedad y mi excitación me forzaban a abrir mas mis piernas a tal grado de que me encontraba completamente encima del mostrador. Javier hizo un mete y saca lento primero, después más rápido, yo no podía dejar de gemir ni de tocarme, de pronto sentí como un temblor por todo mi cuerpo por lo que supe que había llegado, después otro... y luego una sensación de extraño hormigueo me recorrió desde el vientre por todo el pecho y las piernas y así sin mas mis jugos seguían llenándolo a el y al lugar cuando me vino mi ultimo múltiple el se vino y pude sentir como su verga se ponía flácida dentro de mi. Javier se quedo recostado un minuto sobre mí y después me incorpore, el se retiro de mí lentamente, y me dio un ultimo beso. Procedí a acomodarme la ropa y el pelo, el también comenzó a vestirse, al finalizar hablamos poco y salí huyendo, a pesar de que me había encantado, no podía verlo. Aun así, seguimos haciéndolo por otros 2 meses. Esta semana Javier hablo conmigo de volver a hacerlo... aun no se que contestar.
Estaba extasiado, saturado de placer. No sentía nada más en mi cuerpo que placer, y al parecer esa sensación no la tenía solo yo porque aunque parezca increíble estaba teniendo un segundo orgasmo debido a la gran excitación del momento. Terminamos los dos rendidos. Más tarde ella regreso para el almuerzo y como si no hubiera pasado nada conversamos tranquilamente sobre sus aspiraciones en lo futuro pero ella en esta ocasión casi no me miraba a los ojos, era como si tuviera vergüenza de algo. ¿Qué estaría pensando en su cabecita?. Me tumbe en la cama y ella se acerco para besarme. Con tanto placer no me acordaba del preservativo. Fue ella la que me lo quito antes de que perdiese mucho tamaño. Comprobó que no estaba roto y luego se fue para tirarlo. Yo había quedado en la cama destrozado, y de nuevo me embargó un sueño profundo y tranquilo. Cuando desperté, ella dormía a mi lado. Decidí levantarme para darme una ducha y preparar algo de comida mientras ella seguía durmiendo. Al poco de estar en la ducha, escuché que entraba en el baño y pude ver como descorría un poco la cortina de la bañera. Creo que ya estaréis imaginando lo que paso. Mi novia al sentir esa sensación chupaba con más deleite, le gustaba mucho y yo ya no podía aguantar más y me corrí en su boca de Camila que también tuvo un orgasmo, yo sólo atine a sujetar fuertemente su cabeza contra mi pene. Mientras que en la sala, Claudia la hermana que sólo se encontraba con una pequeña faldita tenia su primer orgasmo y terminaba de sobarse la conchita se subió rápidamente sus bragas y salió corriendo de ahí estaba muy alegre. Al día siguiente, yo hablaba con Claudia y Camila de lo más normal como si no hubiera pasado nada pero esta vez ella me miraba maliciosamente a los ojos, ella estaba muy diferente, yo no entendía nada y pensé que era natural.
Escrito por: Bella | 02:11 PM | Comments (0)